martes, 17 de enero de 2017

Huevos bio, ¿por nosotros o por las gallinas?

Hace ya algún tiempo que mi hermana me había sugerido que hablara sobre este tema en el blog y venía posponiéndolo porque sospechaba que no iba a resultar un post muy "Miss Eco". Finalmente me he decidido porque este es mi blog, no vivo de él y yo soy yo con mis idiosincrasias y mis contradicciones. Lo primero que quiero aclarar es que no soy consumidora de huevos bio.  No es cuestión de estar a favor o en contra, esto no es la guerra; es simplemente que antes de tomar una decisión sobre un cambio en mis hábitos que afecte también a mi bolsillo me gusta estar informada. Y de momento tengo la impresión de no estarlo suficientemente.




Supongo que lo primero de todo es indagar en lo que dice la ley al respecto del etiquetado de los huevos.

<<Todos los huevos que se venden para consumo humano directo (en fresco) deben ir marcados con un código en su cáscara que idéntica el lugar de producción. Deberá ser fácilmente visible, claramente legible y tener una altura mínima de 2 milímetros.>> (fuente Inprovo)

El primer dígito de ese código es el que identifica la forma de cría de las gallinas y el que en definitiva es el origen de este post.


  • 3: Gallinas criadas en jaulas: Las gallinas están dentro de jaulas acondicionadas (con nidales, perchas, yacija para escarbar, densidad de al menos 750 cm²/ave) lima de uñas, y sistemas de recogida de los huevos que evitan que se ensucien con el estiércol.
  • 2: Gallinas criadas en suelo: Las gallinas se alojan en naves en las que se mueven libremente, con uno o varios niveles (alturas). Tienen nidos, perchas, yacija (al menos 250cm² por ave) y una densidad de aves que no debe ser superior a 9 gallinas por metro cuadrado de superficie utilizable.
  • 1: Gallinas camperas: Las granjas tienen, además de un gallinero como el de las gallinas en suelo, corrales al aire libre donde las gallinas salen a picotear, escarbar y darse baños de arena.
  • 0: Gallinas ecológicas: Las instalaciones son similares a las granjas de gallinas camperas, pero se alimentan con pienso que procede de la agricultura ecológica y tienen que cumplir unas normas específicas de este tipo de producción dictadas por la UE. 

En resumen, las criadas en jaula disponen de menos de un metro cuadrado para cada gallina, las del tipo 2 se mueven con libertad dentro de una nave industrial, las tipo 1 -llamadas camperas- viven en naves aunque disponen de corrales al aire libre. Hasta aquí, la diferencia entre un modo de cría y otro radica en la "libertad" de movimientos y el espacio del que dispone el animal. La diferencia entre comprar huevos del tipo 1,2 y 3 radica en el bienestar de la gallina.

Los huevos tipo 0, por su parte, deben cumplir además una serie de requisitos que se regulan en el Reglamento 834/2007 que entró en vigor el 1 de enero de 2009. Estos requisitos hacen referencia a la alimentación, al cuidado de la salud del animal, etc. Por ejemplo:


  • En la producción ecológica no podrán utilizarse OMG (organismos modificados genéticamente) ni productos obtenidos a partir de o mediante OMG como alimentos, piensos, coadyuvantes tecnológicos, productos fito- sanitarios, abonos, acondicionadores del suelo, semillas, material de reproducción vegetativa, microorganismos ni animales.

  • El ganado se alimentará con piensos ecológicos que cubran las necesidades nutricionales de los animales en las diversas etapas de su desarrollo; una parte de su ración podrá contener piensos procedentes de explotaciones en fase de conversión a la agricultura ecológica.
  • Las enfermedades se tratarán inmediatamente para evitar el sufrimiento de los animales; podrán utilizarse medicamentos veterinarios alopáticos de síntesis, incluidos los antibióticos, cuando sea necesario y bajo condiciones estrictas, cuando el uso de productos fitoterapéuticos, homeopáticos y de otros tipos no resulte apropiado; en particular, se establecerán restricciones respecto a los tratamientos y al período de espera, 
Lo lamento, pero llegados a este punto me dan ganas de tirarme de los pelos y no volver a comprar nunca nada de producción ecológica. ¡¡¡Que le demos homeopatía a las gallinas!!! ¡Lo que me faltaba por leer y encima en un Reglamento elaborado por un Ministerio Público! No voy a entrar a explicar lo que pienso de la homeopatía, porque este post ya es suficientemente largo. Lo dejo para otra ocasión. Y, en contra de lo que generalmente se cree, la ganadería ecológica también tiene permitido el uso de antibióticos.

Después de comprar y fotografiar montones de cajas de huevos de todo tipo, me ha llamado la atención de que en el estuche no se hace ninguna referencia a este código numérico, por lo que para poder conocerlo antes de la compra es necesario abrir la caja y ver la impresión en la cáscara del huevo, algo que no siempre es posible porque muchos estuches se encuentran precintados.

Al menos en uno de los envases que compramos, en el estuche se afirmaba que contenía huevos "camperos" cuando la numeración interior correspondía a gallinas criadas "en suelo" (tipo 2).




Me he pasado semanas leyendo artículos en blogs y en prensa, documentos científicos, leyes nacionales y europeas y opiniones diversas sobre este tema (y he comido un montón de huevos). En general todos los blogs sobre alimentación ecológica y vegana -nunca he entendido la necesidad de incluir en el mismo pack ecológico/vegetariano/integral- apuestan por los huevos de consumo ecológico. Nada que decir cuando se alega que es por el bienestar del animal. Evidentemente el animal será "más feliz" viviendo al aire libre que dentro de una jaula. Creo que hasta aquí nada que objetar. Sin embargo, los beneficios de invertir nuestro dinero en huevos de producción ecológico se extienden según estas opiniones a la salud humana y aquí ya no hay tanto consenso.

En general se atribuye a los huevos de producción ecológica mayor tamaño, mejor sabor ("de antaño" aseguran algunos), menor presencia de sustancias químicas (entiendo que nocivas, porque el huevo como cualquier otro organismo de la tierra es pura química), mayor riqueza en vitamina B7 y biotina (que por otro lado no dejan de ser también sustancias químicas) e incluso que mejoran la salud. Esta última afirmación la he encontrado en webs de productores de huevos ecológicos aunque no en los estuches o envases, lo que inclumpliría la legislación del etiquetado de los mismos. Nunca en ninguna de estas webs, blogs o publicaciones se cita ningún estudio científico que avale sus afirmaciones.



La ciencia en general sí avala el hecho de que los huevos procedentes de producciones tipo 0,1,2 y 3 tienen similares propiedades organolépticas, composición química y beneficios para el ser humano. Tan sólo he localizado un estudio, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que afirma lo siguiente:

<<El aporte de los huevos producidos en Canarias como fuente de contaminantes organoclorados puede considerarse despreciable, independientemente del tipo de huevo elegido por el consumidor. Sin embargo, el consumidor que elige huevos ecológicos o de corral se expone a una concentración hasta 4 veces más baja de hidrocarburos aromáticos policíclicos (mutágenos y carcinógenos).>>

Al leer este artículo me surgió la duda de si el hecho de que los huevos procedentes de gallinas criadas en jaula presenten cuatro veces mayor concentración de hidrocarburos aromáticos policíclicos suponía que tenían una presencia de dicha sustancia en cifras alarmantes o perjudiciales para la salud. ¿Respetan los límites seguros para el consumo humano? 40€ es cuatro veces más que 10€, pero aún así sigue siendo una cantidad insuficiente de dinero para comprarme un coche ¿me explico?

No soy químico ni médico, así que me puse en contacto con dicha Universidad para informarme al respecto. No me han contestado.

Por otro lado, también se afirma en este artículo:

<< ...se pudieron medir niveles de numerosos PCBs, principalmente de los considerados marcadores de contaminación, destacando el hecho de que en dos muestras (un huevo de corral y uno ecológico) los valores encontrados superaron el límite establecido como seguro por la UE.>>

El estudio mencionado se circunscribe a la cría de gallinas en una región concreta de España, las Islas Canarias-, por lo que sus conclusiones no son necesariamente extrapolables a otros territorios de la Unión Europea. Casi con unanimidad, la ciencia coincide en que no hay evidencias que indiquen que en un sistema determinado se produzcan huevos más seguros o nutritivos que en otros sistemas de producción. 





A todo a esto hay que añadir que la población española es de más de 46 millones de personas y que consumimos una media de 195 huevos por año cada uno de nosotros.  Eso significa que en España necesitamos producir 8.970.000.000 huevos por año para cubrir la demanda interna (aquí la cifra varía según las fuentes, porque he leído que el consumo interno es algo superior a los 6.000 millones según INPROVO, pero es la misma fuente la que facilita el dato de 195 huevos/persona/año y el Gobierno da la cifra de 222 huevos/persona/año). Una gallina pone al año unos 300 huevos, por lo que serán necesarias casi 30 millones de gallinas.

Seguimos con las matemáticas. Los sistemas intensivos de producción en España tienen una media de 42.000 gallinas por explotación, mientras que las ecológicas unas 1.600. Es decir, para criar 30 millones de gallinas necesitamos unas 700 explotaciones intensivas o bien algo más de 18.000 explotaciones intensivas, 30 veces más. Actualmente en España hay alrededor de 1.300 granjas, casi todas ellas pymes en el entorno rural de las que más del 90% son de producción en jaulas (parte de la producción actual se exporta).





Me ha parecido particularmente interesantes dos artículos de 2012 en El País (éste y éste) en el que habla de la problemática surgida a raíz de la entrada en vigor de las nuevas normas europeas sobre bienestar animal: subida de precios y reducción del número de aves ponedoras, hechos que invitan a la importación. ¿Es razonable importar huevos desde fuera de la UE con la contaminación que ello implica y la merma en las condiciones de sostenibilidad socio-económica para implementar un sistema de producción más ecológico dentro de nuestras fronteras? Ahí dejo la pregunta.

El tema está candente, porque hace unos días ha aparecido la noticia en prensa de que grandes cadenas de distribución francesas se han comprometido a dejar de comercializar huevos del tipo 3 a partir de 2025. No deja de ser un poco cínico cuando Francia es uno de los primeros productores de uno de los  derivados avícolas más polémicos en lo referente a bienestar animal: el foie de oca.

Los huevos ecológicos no son más caros porque sean mejores para nosotros ni para el medio ambiente. Son más caros porque necesitan mucha más superficie, porque se deben cumplir una serie de exigencias que encarecen el producto y porque las gallinas se alimentan con alimentos ecológicos -que son a su vez más caros por las mismas razones-. Media docena de marca blanca de gallina criada en jaula cuesta 0,95 euros (talla L), si son camperos, 1,59; y si se opta por seis huevos ecológicos, 2,25 euros.

Curiosamente ayer mi madre me wasapeó desde el mercado preguntándome "qué huevos tenía que comprar para 'hacer el bien'". Le hice un resumen (hiper-resumido) de lo que iba a publicar hoy. Mi recomendación fue algo como: yo procuro comprar huevos aragoneses (de proximidad, se entiende), del tipo que sea pero que no vayan sobre empaquetados. Al rato ella me contestó que había comprado huevos de gallinas camperas y le contesté: "Bueno, has comprado huevos de gallinas felices", a lo que ella respondió: "De lo que se come se cría... igual se me pega algo". Es otra forma de verlo ;-)

Ahora toca poner en un lado la balanza el bienestar animal y en el otro la realidad de nuestro bolsillo y la de la sociedad en que vivimos. Si todos queremos comer huevos, no todos podemos comer huevos ecológicos y de proximidad.