miércoles, 24 de mayo de 2017

La historia de TrangoWorld y el email que se extravió

Cuando preparo el texto para un post y me documento sobre una marca para hablar sobre ella, muchas veces contacto con la empresa para hacer alguna pregunta o recopilar más información sobre ella. Como podéis imaginar, unas veces me contestan y otras me ignoran. Yo escribo el post de todos modos con la información de la que dispongo. 



Hace algo más de un año -en marzo de 2016- contacté con TrangoWorld, una de mis marcas favoritas de ropa técnica para la montaña. Acababa de comprar unos cuantos artículos y quería escribir sobre la marca. Todos ellos estaban fabricados fuera de España, pero yo tenía el recuerdo de tener prendas de TrangoWorld fabricadas aquí, así que les escribí para preguntar. Aunque no recibí respuesta, escribí el post que podéis leer aquí.

Como la vida está llena de casualidades, hace dos semanas conocí a Diego Hidalgo -Chief Production Officer de TrangoWorld S.A.- en una reunión de trabajo que nada tenía que ver con este blog. Casualmente se acordaba de mi email y me aseguró que había escrito personalmente la respuesta, que sin embargo, yo no recibí. Me parece oportuno dejar constancia de este cruce fallido de correos electrónicos y compartir aquí la respuesta de TrangoWorld que en su día no me llegó. Ésta es:

<<Estimada Laura,

En primer lugar queríamos agradecerle su interés en TRANGOWORLD.

Respecto a su consulta, le podemos confirmar que trabajamos con empresas de confección españolas (aragonesas en algunos casos) para una parte de nuestro catálogo de productos. De la misma manera también trabajamos con numerosas empresas aragonesas y del resto de España, proveedoras tanto de materiales (tejidos, fornituras…) como de servicios. En lo referente al diseño, la práctica totalidad de los productos de nuestra colección están diseñados en España.

Sin otro particular, reciba un cordial saludo.

TRANGOWORLD.>>

Además, Diego me explicó por ejemplo, la imposibilidad de fabricar prendas confeccionadas con tejido Gore-Tex, para cuya producción es necesario trabajar con maquinaria certificada por Gore-Tex y obtener previamente licencia de la marca. Pocas empresas cuentan con ella y es un tejido que no se puede comprar o producir libremente. Que una prenda lleve colgando la etiqueta Gore-Tex es un sinónimo de calidad que pocos fabricantes de ropa técnica pueden obviar puesto que el consumidor los reclama; hay otros tejidos similares, pero el nombre de la marca pesa demasiado. Gore-Tex aclara en su web que sus fabricantes asociados se encuentran en Estados Unidos, Alemania, China, Japón y Reino Unido, de manera que hoy por hoy es imposible que un artículo Gore-Tex esté fabricado en España. 

Me pareció una información interesante, en la que tal vez, cuando vas a comprar algo y te encuentras un "Made in China" no se te ocurre pensar y acabas culpando a la marca en cuestión por algo de lo que tienen  culpa más bien la globalización y los intereses de las grandes industrias. 

Me alegro mucho de haber recibido finalmente su respuesta porque, aunque TrangoWorld nunca ha dejado de ser mi marca favorita de ropa de montaña, ahora ha recuperado los puntos que perdió por el supuesto "desaire". ¡Resulta que además son gente encantadora! 

viernes, 19 de mayo de 2017

Cuchillos de Arcos

En casa tenemos dos cuberterías: una de diario -que he de confesar que es de Ikea- y otra que fue un regalo de boda de una marca chilena llamada Acsa. Los cuchillos de ambas, sirven como mucho para untar la mantequilla. 

Compramos un juego suelto de cuchillos para la carne que cortan de maravilla (no sé de que fabricante son porque se ha borrado el sello), pero las cachas son de madera y se han rajado en todos ellos. Aunque mi padre hizo una auténtica labor de artesanía con pasta de madera y distintos barnices endurecedores para que los pudiéramos seguir utilizando, lo cierto es que como no los podemos meter en el lavavajillas no resultan demasiado prácticos.

Hace unas semanas, mi marido me enseñó en la tablet la fotografía de unos cuchillos de carne que eran de acero de una pieza. Me preguntó qué me parecían y yo, que estaba enfrascada en mi ordenador, le contesté "tienen buena pinta" sin hacerle demasiado caso; 48 horas después llegó un repartidor con una caja de Privalia que contenía esos cuchillos. Son de la marca española Arcos, fabricados en Albacete. 




Llevamos utilizándolos ya unas semanas y la verdad es que me parece que son una compra estupenda. Cortan de maravilla, me gusta el diseño ergonómico del mango y los podemos meter en el lavavajillas. 
Arcos Hermanos S.A.  es una empresa que nació a mediados del siglo XVIII en Albacete -¡casi nada!- y hoy en día da trabajo a cerca de 500 personas. La calidad de su trabajo, está avalada por el certificado ISO 9001, por la certificación noteamericana NSF (National Standar Food) y por supuesto por su larguísima trayectoria. 




No sé lo que costaron exactamente porque ya os digo que no estaba atenta cuando hizo la compra -de hecho no sabía que los estaba comprando-, y supongo que al tratarse de un pedido de Privalia tendrían un descuento considerable. Para escribir el post he entrado en la web de Arcos y en su tienda online he visto que su precio es de 4,05€/ud. Iba a hacer una comparativa de precios con los cuchillos que tengo de Ikea, pero me ha parecido absurdo porque no he encontrado ninguno que se asemeje mínimamente a los de Arcos. 



Lo que no me pareció tan medioambientalmente responsable es la enorme caja que utilizó Privalia para hacérnoslos llegar. En la imagen podéis ver la desproporción entre el embalaje elegido y el contenido. No es baladí: a mayor volumen del embalaje, menor cantidad de envíos caben en el transporte y por lo tanto, más unidades de transporte y mayor contaminación. Eso por no hablar de la cantidad de cartón innecesaria que se utiliza en este envío y del relleno que hay que meter dentro para que el producto enviado no vaya dando tumbos dentro de la caja. En un solo envío parece no tener importancia, pero ¿os imagináis esto multiplicado por los cientos de envío que realiza al año Privalia? 

Información de interés:

Arcos Hermanos S.A.
Avda. Gregorio Arcos s/n
02007 Albacete (España)
Telf. 967192230

miércoles, 5 de abril de 2017

Lékué, utensilios de cocina fabricados en España

Debe hacer unos 15 años que compré mi primer molde de silicona Léuké y lo sigo usando cada semana, pero curiosamente hace sólo un año me enteré de que estaba fabricado en España. Haciendo las fotografías para este post me ha parecido incluso que es un modelo tan antiguo que la firma ha cambiado su logotipo en este tiempo.




Es un gusto cuando compras cosas que con el tiempo catalogas como "un acierto", tanto como para repetir con la misma marca una y otra vez. Tanto ha sido así, que mi familia de utensilios Léuké ha ido creciendo poco a poco. Después del molde circular llegó uno rectangular, luego un recipiente para cocinar al vapor en el microondas y esta mañana un molde de corona que estoy deseando estrenar.




En una ocasión me entró una fiebre de hacer magdalenas justo cuando me encontraba en medio de  Ikea y eché a la cesta unos moldes pequeños de silicona para tal fin. Un pack de 6 moldes Sockerkaka -me voy a abstener de hacer chistes malos con el nombre- 4,50€. Una y no más, Santo Tomás. Mis primeras magdalenas se pegaron completamente a la silicona y la siguiente vez, también. Después de comer dos veces migas de magdalena los arrinconé en un armario y sólo los he vuelto a utilizar para hacer panna cotta (que también se pegó, aunque menos, todo hay que decirlo). Eran baratos, pero fue dinero tirado a la basura (el de los moldes y el de las magdalenas echadas a perder por su culpa). Un pack de 6 moldes de silicona para magdalenas de Léuké cuesta el doble -9,20€-, es verdad, pero por 4,70€ más, tengo en casa algo que voy a usar durante años en lugar de un artilugio inútil que cualquier día tiraré a la basura. No sé vosotros, pero yo lo veo así. Esa es la próxima compra que tengo en mi lista Lékué: unos moldes de magdalenas como Dios manda. 



Cuando compré el estuche para cocinar al vapor tenía unos horarios de trabajo bastante apretados y un poco caóticos y me resolvió muchas comidas rápidas. Luego, durante un tiempo dejé de trabajar y me tomé unos "meses sabáticos" durante los que tenía tiempo para cocinar y además solía comer acompañada, así que no lo usaba mucho (no tiene capacidad para dos raciones de plato único). Se lo presté a mi padre que pensó que le podría solucionar las comidas en un lugar al que va donde sólo dispone de un microondas, pero me ha confesado que llevar productos frescos le resulta más incómodo que llevar la fiambrera con la comida preparada. Así que próximamente me lo devolverá. ¿Le sacaré partido de nuevo? Ya os lo contaré.





Para escribir el blog me puse en contacto con Léuké, donde me he comunicado vía email con Mariona Castells del Departamento de Marketing. Lo cierto es que ha sido súper amable y me ha informado sobre el nuevo blog que han lanzado dentro de su página web, orientado a promover hábitos de cocina saludable. Recetas, trucos de cocina, lifestyle, vida activa... La maquetación es muy atractiva y la navegabilidad sencilla. Me ha parecido muy interesante y además Léuké ofrece la descarga gratuita de un ebook con recetas para el día a día.

No sé si se lo habéis notado ya, pero me declaro súper fan.

Información de interés:

Léuké S.L.
C/ Barcelona 16 08120 La Llagosta (España)
info@lekue.es
www.lekue.es




miércoles, 22 de marzo de 2017

Massana, homewear fabricado en España

Buscando opciones made in Spain hasta para irme a dormir, localicé la firma Massana, de la que ya tengo dos prendas que sin duda son mis favoritas para estar en casa.

El pijama lo compré creo que en las rebajas del invierno de 2015 en un establecimiento de lencería que hay en la calle Conde Aranda de Zaragoza que es bastante conocido -Lencería Emi- y donde voy de vez en cuando porque te atienden con amabilidad y aconsejan con profesionalidad. Este pijama tenía estaba marcado en unos 59 euros PVP con un descuento de un 30% más o menos. Ya os digo que hace unos años que lo compré así que tengo que fiarme de mi memoria (que en materia de números es más bien nebulosa). 



Es una prenda muy cómoda, con un pantalón ajustado que es especialmente calentito y que además no se sube por la pierna mientras duermes dejándote helada. Es sencillo y sobrio y después de tres inviernos y constantes lavados está como nuevo. Podría haber ido a Primark o a H&M y haber comprado un pijama por 15€ pero estoy segura de que pasada una temporada de uso tendría ya gomas por fuera y puntos saltados en el tejido como me ha pasado con camisetas cutres que me ha dado la absurda idea de comprar alguna vez. 



Normalmente tengo en el cajón unos tres pijamas de invierno y alguno más de verano que voy rotando y lavando. Llevan bastante tute de lavadora y uso, así que prefiero comprarlos de calidad para que duren en buen estado mucho tiempo. No son prendas de "tendencia", así que no siento la necesidad renovarlas con frecuencia.  En este caso la calidad es un factor más a considerar que el precio, pues es una "inversión" a largo plazo.

El fabricante es Massana (Centro Textil Massana S.L.) ubicado en Mataró, Barcelona. Es una empresa familiar que lleva más de 50 años fabricando prendas textiles tanto para casa como para el exterior de hombre, mujer y niño.

Tienen una web de venta on line y de información que está bastante bien, también un blog - algo desactualizado- y presencia en un montón de redes sociales. Yo les sigo desde hace tiempo en Instagram donde sí actualizan con frecuencia. Cuando veo alguna publicación en esta red de una prenda que me gusta especialmente me paso por la web a echar un vistazo. 




Este invierno, también compré una nueva prenda de Massana. Es una chaqueta de punto que hace las veces de "bata" para cuando te levantas de noche o la casa está fría por la mañana. Me gustó precisamente porque no tiene aspecto de bata, sino de prenda sport. Es súper suave y muy cómoda. Tenía un precio de 69,90€, aunque de nuevo la compré rebajada en Lencería Emi porque era la última unidad que les quedaba (creo que con un 35%). 




Esta chaqueta tiene algo que no me gusta mucho y que, por suerte, es fácil de solucionar. La solapa del cuello está forrada con una especie de borreguito sintético muy amoroso que se da constantemente la vuelta quedando del revés. Sé que es tan sencillo como darle unas puntadas para que quede siempre en su sitio, pero tengo que encontrar el momento de hacerlo. El tiempo libre no abunda en mi plan semanal últimamente...

Información de interés

Massana - Centro Textil Massana S.L.
C/ Josep Calvet 80 Mataró, Barcelona
NIF A60882248
info@massana.es
Telf. atención al cliente 937415545

miércoles, 25 de enero de 2017

Laboratorios Espirit de Natura

Este es un post que debería haber escrito hace mucho tiempo y por una cosa o por otra se iba quedando relegado. El caso es que me sentía en falta por no haberlo hecho todavía y hoy toca subsarnarlo. Digo esto porque utilizo los productos Natur Nuá desde mucho antes de abrir el blog y de uno en particular me considero absolutamente fan.



Conocí la marca en Cabello Básico, una empresa distribuidora al por menor y al por mayor de productos de belleza, peluquería y maquillaje de Zaragoza y que cuenta ya con tres locales en la ciudad. Patricia Lizalde está al frente de la empresa junto con su marido, Diego. Y puestos a hacer confesiones, también me declaro absolutamente fan de Patricia en lo personal y en lo profesional. Es allí donde adquiero siempre los productos de Natur Nuá que necesito reponer.





He probado muchos de ellos: hidratantes de día y noche, exfoliantes, jabones limpiadores, mascarillas faciales... Todos me han ido de cine y con muchos de ellos sigo repitiendo. No faltan en mi neceser los sobres de Mascarilla Facial Espirit con rosa mosqueta y semilla de uva: me encantan y los utilizo a menudo. Pero el básico imprescindible del que os hablaba es el Gel Íntimo con árbol del té, aloe y lavanda. No me gustaría entrar en cuestiones "íntimas", pero para mí ha resultado un auténtico salvavidas, después de varios problemas ginecológios derivados de productos inadecuados que resecan y eliminan las protecciones naturales de la piel. Para mí ahora son historia.



Laboratorios Espirit de Natura S.L. comenzó su andadura en el año 2000, hace ya 17 años. Cuenta con campos de cultivo propios, de donde obtiene parte de la materia prima vegetal de la extrae los principios activos con los que elaboran sus formulaciones. Sus productos además son libres de parafinas, siliconas, aluminio, parabenes, peg, pesticidas, perfumes con alérgenos, etc.

Y, aunque no lo había dicho todavía, como podíais esperar en este blog, son productos fabricados en España.




Si tuviera que poner un pero sería a algunos de los envases, en concreto a la pieza dosificadora, que no siempre funciona bien. En el caso del Gel Exfoliante, las partículas gruesas que hacen esa función obstruyen el orificio dosificador el primer día y a partir de ese momento debes desenroscar el tapón para su utilización. Tampoco funciona demasiado bien el dosificador del Gel Íntimo.  Pero francamente, es un pero tan pequeño comparado con la calidad del producto que no me ha disuadido de repetir una y otra vez. En una ocasión hablando con Patricia, me explicó que los envases son sencillos porque estos laboratorios priman la calidad del producto frente al packaging y no desean encarecer innecesariamente el precio utilizando envases sofisticados.

La gama de productos que fabrican es muy amplia, os animo a probarlos.

Información de interés:

ESPIRIT DE NATURA S.L.
Pol. El Plano 17, 18 y 19
12124 Villehermosa del Río 
Castellón (España)
Telf. 964 382 611 // 964 382 690
email: info@naturnua.con


martes, 17 de enero de 2017

Huevos bio, ¿por nosotros o por las gallinas?

Hace ya algún tiempo que mi hermana me había sugerido que hablara sobre este tema en el blog y venía posponiéndolo porque sospechaba que no iba a resultar un post muy "Miss Eco". Finalmente me he decidido porque este es mi blog, no vivo de él y yo soy yo con mis idiosincrasias y mis contradicciones. Lo primero que quiero aclarar es que no soy consumidora de huevos bio.  No es cuestión de estar a favor o en contra, esto no es la guerra; es simplemente que antes de tomar una decisión sobre un cambio en mis hábitos que afecte también a mi bolsillo me gusta estar informada. Y de momento tengo la impresión de no estarlo suficientemente.




Supongo que lo primero de todo es indagar en lo que dice la ley al respecto del etiquetado de los huevos.

<<Todos los huevos que se venden para consumo humano directo (en fresco) deben ir marcados con un código en su cáscara que idéntica el lugar de producción. Deberá ser fácilmente visible, claramente legible y tener una altura mínima de 2 milímetros.>> (fuente Inprovo)

El primer dígito de ese código es el que identifica la forma de cría de las gallinas y el que en definitiva es el origen de este post.


  • 3: Gallinas criadas en jaulas: Las gallinas están dentro de jaulas acondicionadas (con nidales, perchas, yacija para escarbar, densidad de al menos 750 cm²/ave) lima de uñas, y sistemas de recogida de los huevos que evitan que se ensucien con el estiércol.
  • 2: Gallinas criadas en suelo: Las gallinas se alojan en naves en las que se mueven libremente, con uno o varios niveles (alturas). Tienen nidos, perchas, yacija (al menos 250cm² por ave) y una densidad de aves que no debe ser superior a 9 gallinas por metro cuadrado de superficie utilizable.
  • 1: Gallinas camperas: Las granjas tienen, además de un gallinero como el de las gallinas en suelo, corrales al aire libre donde las gallinas salen a picotear, escarbar y darse baños de arena.
  • 0: Gallinas ecológicas: Las instalaciones son similares a las granjas de gallinas camperas, pero se alimentan con pienso que procede de la agricultura ecológica y tienen que cumplir unas normas específicas de este tipo de producción dictadas por la UE. 

En resumen, las criadas en jaula disponen de menos de un metro cuadrado para cada gallina, las del tipo 2 se mueven con libertad dentro de una nave industrial, las tipo 1 -llamadas camperas- viven en naves aunque disponen de corrales al aire libre. Hasta aquí, la diferencia entre un modo de cría y otro radica en la "libertad" de movimientos y el espacio del que dispone el animal. La diferencia entre comprar huevos del tipo 1,2 y 3 radica en el bienestar de la gallina.

Los huevos tipo 0, por su parte, deben cumplir además una serie de requisitos que se regulan en el Reglamento 834/2007 que entró en vigor el 1 de enero de 2009. Estos requisitos hacen referencia a la alimentación, al cuidado de la salud del animal, etc. Por ejemplo:


  • En la producción ecológica no podrán utilizarse OMG (organismos modificados genéticamente) ni productos obtenidos a partir de o mediante OMG como alimentos, piensos, coadyuvantes tecnológicos, productos fito- sanitarios, abonos, acondicionadores del suelo, semillas, material de reproducción vegetativa, microorganismos ni animales.

  • El ganado se alimentará con piensos ecológicos que cubran las necesidades nutricionales de los animales en las diversas etapas de su desarrollo; una parte de su ración podrá contener piensos procedentes de explotaciones en fase de conversión a la agricultura ecológica.
  • Las enfermedades se tratarán inmediatamente para evitar el sufrimiento de los animales; podrán utilizarse medicamentos veterinarios alopáticos de síntesis, incluidos los antibióticos, cuando sea necesario y bajo condiciones estrictas, cuando el uso de productos fitoterapéuticos, homeopáticos y de otros tipos no resulte apropiado; en particular, se establecerán restricciones respecto a los tratamientos y al período de espera, 
Lo lamento, pero llegados a este punto me dan ganas de tirarme de los pelos y no volver a comprar nunca nada de producción ecológica. ¡¡¡Que le demos homeopatía a las gallinas!!! ¡Lo que me faltaba por leer y encima en un Reglamento elaborado por un Ministerio Público! No voy a entrar a explicar lo que pienso de la homeopatía, porque este post ya es suficientemente largo. Lo dejo para otra ocasión. Y, en contra de lo que generalmente se cree, la ganadería ecológica también tiene permitido el uso de antibióticos.

Después de comprar y fotografiar montones de cajas de huevos de todo tipo, me ha llamado la atención de que en el estuche no se hace ninguna referencia a este código numérico, por lo que para poder conocerlo antes de la compra es necesario abrir la caja y ver la impresión en la cáscara del huevo, algo que no siempre es posible porque muchos estuches se encuentran precintados.

Al menos en uno de los envases que compramos, en el estuche se afirmaba que contenía huevos "camperos" cuando la numeración interior correspondía a gallinas criadas "en suelo" (tipo 2).




Me he pasado semanas leyendo artículos en blogs y en prensa, documentos científicos, leyes nacionales y europeas y opiniones diversas sobre este tema (y he comido un montón de huevos). En general todos los blogs sobre alimentación ecológica y vegana -nunca he entendido la necesidad de incluir en el mismo pack ecológico/vegetariano/integral- apuestan por los huevos de consumo ecológico. Nada que decir cuando se alega que es por el bienestar del animal. Evidentemente el animal será "más feliz" viviendo al aire libre que dentro de una jaula. Creo que hasta aquí nada que objetar. Sin embargo, los beneficios de invertir nuestro dinero en huevos de producción ecológico se extienden según estas opiniones a la salud humana y aquí ya no hay tanto consenso.

En general se atribuye a los huevos de producción ecológica mayor tamaño, mejor sabor ("de antaño" aseguran algunos), menor presencia de sustancias químicas (entiendo que nocivas, porque el huevo como cualquier otro organismo de la tierra es pura química), mayor riqueza en vitamina B7 y biotina (que por otro lado no dejan de ser también sustancias químicas) e incluso que mejoran la salud. Esta última afirmación la he encontrado en webs de productores de huevos ecológicos aunque no en los estuches o envases, lo que inclumpliría la legislación del etiquetado de los mismos. Nunca en ninguna de estas webs, blogs o publicaciones se cita ningún estudio científico que avale sus afirmaciones.



La ciencia en general sí avala el hecho de que los huevos procedentes de producciones tipo 0,1,2 y 3 tienen similares propiedades organolépticas, composición química y beneficios para el ser humano. Tan sólo he localizado un estudio, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que afirma lo siguiente:

<<El aporte de los huevos producidos en Canarias como fuente de contaminantes organoclorados puede considerarse despreciable, independientemente del tipo de huevo elegido por el consumidor. Sin embargo, el consumidor que elige huevos ecológicos o de corral se expone a una concentración hasta 4 veces más baja de hidrocarburos aromáticos policíclicos (mutágenos y carcinógenos).>>

Al leer este artículo me surgió la duda de si el hecho de que los huevos procedentes de gallinas criadas en jaula presenten cuatro veces mayor concentración de hidrocarburos aromáticos policíclicos suponía que tenían una presencia de dicha sustancia en cifras alarmantes o perjudiciales para la salud. ¿Respetan los límites seguros para el consumo humano? 40€ es cuatro veces más que 10€, pero aún así sigue siendo una cantidad insuficiente de dinero para comprarme un coche ¿me explico?

No soy químico ni médico, así que me puse en contacto con dicha Universidad para informarme al respecto. No me han contestado.

Por otro lado, también se afirma en este artículo:

<< ...se pudieron medir niveles de numerosos PCBs, principalmente de los considerados marcadores de contaminación, destacando el hecho de que en dos muestras (un huevo de corral y uno ecológico) los valores encontrados superaron el límite establecido como seguro por la UE.>>

El estudio mencionado se circunscribe a la cría de gallinas en una región concreta de España, las Islas Canarias-, por lo que sus conclusiones no son necesariamente extrapolables a otros territorios de la Unión Europea. Casi con unanimidad, la ciencia coincide en que no hay evidencias que indiquen que en un sistema determinado se produzcan huevos más seguros o nutritivos que en otros sistemas de producción. 





A todo a esto hay que añadir que la población española es de más de 46 millones de personas y que consumimos una media de 195 huevos por año cada uno de nosotros.  Eso significa que en España necesitamos producir 8.970.000.000 huevos por año para cubrir la demanda interna (aquí la cifra varía según las fuentes, porque he leído que el consumo interno es algo superior a los 6.000 millones según INPROVO, pero es la misma fuente la que facilita el dato de 195 huevos/persona/año y el Gobierno da la cifra de 222 huevos/persona/año). Una gallina pone al año unos 300 huevos, por lo que serán necesarias casi 30 millones de gallinas.

Seguimos con las matemáticas. Los sistemas intensivos de producción en España tienen una media de 42.000 gallinas por explotación, mientras que las ecológicas unas 1.600. Es decir, para criar 30 millones de gallinas necesitamos unas 700 explotaciones intensivas o bien algo más de 18.000 explotaciones intensivas, 30 veces más. Actualmente en España hay alrededor de 1.300 granjas, casi todas ellas pymes en el entorno rural de las que más del 90% son de producción en jaulas (parte de la producción actual se exporta).





Me ha parecido particularmente interesantes dos artículos de 2012 en El País (éste y éste) en el que habla de la problemática surgida a raíz de la entrada en vigor de las nuevas normas europeas sobre bienestar animal: subida de precios y reducción del número de aves ponedoras, hechos que invitan a la importación. ¿Es razonable importar huevos desde fuera de la UE con la contaminación que ello implica y la merma en las condiciones de sostenibilidad socio-económica para implementar un sistema de producción más ecológico dentro de nuestras fronteras? Ahí dejo la pregunta.

El tema está candente, porque hace unos días ha aparecido la noticia en prensa de que grandes cadenas de distribución francesas se han comprometido a dejar de comercializar huevos del tipo 3 a partir de 2025. No deja de ser un poco cínico cuando Francia es uno de los primeros productores de uno de los  derivados avícolas más polémicos en lo referente a bienestar animal: el foie de oca.

Los huevos ecológicos no son más caros porque sean mejores para nosotros ni para el medio ambiente. Son más caros porque necesitan mucha más superficie, porque se deben cumplir una serie de exigencias que encarecen el producto y porque las gallinas se alimentan con alimentos ecológicos -que son a su vez más caros por las mismas razones-. Media docena de marca blanca de gallina criada en jaula cuesta 0,95 euros (talla L), si son camperos, 1,59; y si se opta por seis huevos ecológicos, 2,25 euros.

Curiosamente ayer mi madre me wasapeó desde el mercado preguntándome "qué huevos tenía que comprar para 'hacer el bien'". Le hice un resumen (hiper-resumido) de lo que iba a publicar hoy. Mi recomendación fue algo como: yo procuro comprar huevos aragoneses (de proximidad, se entiende), del tipo que sea pero que no vayan sobre empaquetados. Al rato ella me contestó que había comprado huevos de gallinas camperas y le contesté: "Bueno, has comprado huevos de gallinas felices", a lo que ella respondió: "De lo que se come se cría... igual se me pega algo". Es otra forma de verlo ;-)

Ahora toca poner en un lado la balanza el bienestar animal y en el otro la realidad de nuestro bolsillo y la de la sociedad en que vivimos. Si todos queremos comer huevos, no todos podemos comer huevos ecológicos y de proximidad.