jueves, 22 de septiembre de 2016

Mochila Altus made in Spain

A finales de verano, después de hacer mucha montaña con una mochila de medio pelo que tiene más años que los que ha cumplido mi hijo y menos capacidad que un bolso de fiesta, me decidí a comprarme una mochila nueva. Como andábamos por el Valle de Benasque, nos acercamos a Castejón de Sos y elegimos una de entre los modelos que encontramos en Deportes Flap

Creo que todas las que tenían eran de la marca Altus, que tiene sede social en Zaragoza. Me las probé todas porque tengo la espalda bastante estrechita y suelo tener problemas para encontrar una con capacidad que se ajuste sin rozarme en el exterior del hombro. El propietario del Deportes Flap (y mi marido), asistieron a mis pruebas con paciencia infinita. Al final me decidí por el modelo Axinita 20 -para desesperación de mi marido, que quería que comprase una más grande (para cargar él con menos peso, claro, pobrecito)-.





Es una mochila ligera y muy cómoda que además se adapta fenomenal a mis medidas. Es muy completa en cuanto a equipamiento y tiene bastantes bolsillos exteriores estratégicamente distribuidos y muy accesibles, en especial uno en la cintura, a modo de riñonera. Me costó 59€; me pareció un precio razonable. La he visto en diferentes tiendas online a precio similar, aunque también la he visto rebajada en algunas de ellas.





La verdad es que ya me conformaba con comprar la mochila en una pequeña tienda local y con que la empresa fabricante fuera de mi región, pero después de comprarla encontré en la etiqueta interior la etiqueta en la que indicaba que estaba fabricada en España. Me puse en contacto con Yuma S.A. y me confirmaron que toda su producción tiene lugar en España.




Altus es proveedor de equipamiento de las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad del Estado, para lo que cuenta con una certificación de calidad específica. Además cuenta con la certificación ISO 9001 e ISO 14001 (Sistema de Gestión Medioambiental). 

Información de interés:

ALTUS - YUMA S.A.
Pol. Malpica Calle D Parcela 26-27 50016 Zaragoza
Telf. 976330000

martes, 20 de septiembre de 2016

Pero... ¿hay alguien ahí?

Después de unos meses de stand by en lo profesional y de relax en lo personal he tenido largo tiempo para la reflexión.

Miss Eco Urbanita es un proyecto que tuve durante muchos meses en la cabeza y con el que me costó arrancar por varios motivos. El principal de ellos era la falta de tiempo (¡a quién no le falta tiempo!), pero también había otra cosa importante que me retenía: la meta era demasiado utópica y la consecución de los objetivos imposible de medir.

Periódicamente, me asalta este segundo temor y esa es la razón de que mis vacaciones de verano "blogueriles" hayan sido tan prolongadas: estaba reconectando con la energía que originalmente me lanzó a abrir esta bitácora.

Atribuyen a Séneca la reflexión "nunca hay viento favorable para quién no sabe a dónde va". De vez en cuando es necesario replantearse las metas y los objetivos para no perder el rumbo. Cada día observo a mi alrededor a amigos, familiares, conocidos y desconocidos. Observo sus hábitos de consumo, sus inquietudes, sus preferencias a la hora de elegir un producto o del lugar dónde adquirirlo. La sostenibilidad medio ambiental y la responsabilidad social no es que ocupen lugares poco destacados en la lista de factores a tener en cuenta, sino que ni se tienen en consideración en la mayoría de las ocasiones. Es por eso que a veces la voluntad flaquea y te preguntas si no serás cómo Don Quijote enfrentándose a los molinos de viento, si hay alguien al otro lado compartiendo tus inquietudes, alguien a quién le pueda resultar útil la información o las reflexiones en voz alta que compartes.

Estos últimos días, mi hermana -mi medio yo-, que al principio se mostró reticente respecto a este proyecto, me ha convencido de que Miss Eco Urbanita debe seguir avanzando. Lo hizo diciéndome: "Al final, me voy a tener que poner a ayudarte con el blog". Pensé que si ella, estaba dispuesta a remangarse y a darme una patada en el trasero, es que merecía la pena hacerlo.

Si consigo que después de leer Miss Eco Urbanita, una sola persona lea la etiqueta al coger un envase en un supermercado antes de meterlo en la cesta y evalúe si es sostenible o no antes de decidirse a comprar el producto, el objetivo está cumplido.

¡En marcha!