miércoles, 14 de diciembre de 2016

Pablosky

Este blog empieza a parecer una bitácora sobre calzado infantil. He perdido la cuenta de los post que he publicado sobre los zapatos, botas y zapatillas de deporte que le he comprado a mi hijo. En general son de marcas fabricadas en España, pero también ha tenido calzado de firmas multinacionales e incluso ha tenido varios pares de botas que le regalaron unos familiares que están viviendo en Hungría. 




A los niños se les compran muchos zapatos, principalmente porque van creciendo, lógicamente. Pero hay otra razón: la mayoría están muy mal hechos y se rompen con facilidad. Lo peor con diferencia son las zapatillas de deporte: no hay un solo modelo de ninguna marca que nos haya durado más de cuatro meses. De hecho, la media creo que anda en los dos meses de duración. ¡Alucinante! 




Por el contrario, hay calzado que nos ha dado muy buen resultado. Las botas húngaras han resultado ser la caña; es de los pocos zapatos que se le han quedado pequeños antes de romperlos. También los zapatos escolares de Calzados Viteana, a los que dediqué un post, han resultado indestructibles (ya vamos por el tercer curso que repetimos). Este año para su cumple, su abuela le ha regalado unas botas en las que tengo puestas muchas esperanzas. Son chulísimas y tienen pinta de ser robustas y resistentes. Si me equivoco os lo contaré.




Son de la marca española de calzado infantil Pablosky. No son los primeros zapatos de esta firma que le compramos, ha tenido un montón, aunque todavía no había hablado de ellos en el blog. ¡Ya tocaba! 

Pablosky fue fundada en 1969 -tiene más de 40 años de trayectoria- y hoy en día da trabajo a 400 profesionales, según la información que facilitan en su página web. En la presentación que hacen de la empresa en ella, argumentan cuáles creen que son las razones de su éxito:
  • Somos expertos en pies que crecen.
  • Somos fabricantes.
  • Nuestros zapatos están hechos en España.
  • Somos creadores de la exclusiva tecnología Pablosky System.
¿Qué es Pablosky System? Son zapatos con exterior de piel bovina, forro interior absorbente inTech, protectores de talones y punteras, plantilla secante y antibacteriana y suela de goma antideslizante. Pinta bien ¿verdad? Si entráis en la página web podéis ver el vídeo en el que explican cómo está hecho su calzado con todo detalle.

Confío en que este par de botas duren todo el invierno. ¡Comienza el test de resistencia! 

Información de interés:

Pablosky - Calzados Pablos S.L.U.
C/ Maestro Guerrero, nº26 
45510 Fuensalida - Toledo
info@pablosky.com



viernes, 11 de noviembre de 2016

XXXI Día del Minibasquet: plátano sí, Coca-Cola no

El post de esta semana no va de ecología ni de consumo de proximidad. Esta semana soy una madre indignada.

Hace unos días tuvo lugar la celebración en Zaragoza de la XXXI Día del Minibasket, un acontecimiento deportivo en el que 2000 niños (y niñas, que el neutro es políticamente incorrecto) categoría alevín tuvieron la oportunidad de participar en un torneo amistoso en las pistas del Pabellón Príncipe Felipe. Entre ellos, mi hijo de 9 años.

Se disputaron hasta 75 partidos, padres, madres, abuelos en las gradas, personalidades de la política y del baloncesto hicieron acto de presencia en una jornada dedicada a animar a los jóvenes a hacer deporte. El deporte es trabajo en equipo, es esfuerzo y superación personal. El deporte es salud. Pero cuando mi hijo me contó que al final del partido les habían obsequiado con un diploma y una lata de Coca-Cola, tuve la impresión que a los organizadores se les había escapado eso de mens sana in corpore sano.




Hace bastantes años que no bebo un refresco, aunque no voy a ser yo la que diga que nunca he probado una Coca-Cola o que no he dejado que mi hijo -este verano por primera vez- haya tomado ese jarabe. Y a veces come alguna chuche que le regala una tía o una abuela, come patatas fritas y hamburguesa en un cumpleaños infantil... Soy bastante lavacerebros con el tema de la alimentación en lo que respecta a la educación de mi hijo contando siempre con que la familia está para poner el contrapunto. 

Pero hay un matiz importante: son ocasiones excepcionales vinculadas al ocio. Permitir que Coca-Cola patrocine un evento deportivo escolar infantil desplegando carteles publicitarios por todo el recinto y que les regale a los chicos una lata con su no nombre impreso al terminar el encuentro es, en mi opinión, obsceno. Con lema "El sabor que te mueve" Coca-Cola pretende grabar en las mentes de nuestros hijos la asociación de términos deporte-salud-refresco. No, no y no. 




Una lata de Coca-Cola lleva 35 gramos de azúcar lo que equivale aproximadamente a diez cucharillas. La OMS calcula que el límite de seguridad para el consumo de azúcar se encuentra en unos 50 gramos diarios y su recomendación es no superar los 25 gramos diarios. Es decir: con una sola lata de este refresco superamos la recomendación de lo que es diariamente saludable y nos deja un margen mínimo en relación al límite de seguridad. Teniendo en cuenta que el azúcar está presente en salsas, galletas, pan de molde... (en todos los productos procesados, básicamente), hagan cálculos. Y añadimos a todo esto que son calorías vacías, desvinculadas de aportes de fibra y carentes de macronutrientes. Lo que viene siendo nutricionalmente un asco.

Es posible que haya influido en el rebote que llevo el haber visto recientemente Fed up -un documental que os recomiendo muchísimo- y también un divertido e irónico vídeo del nutricionista Aitor Sánchez titulado "Si Rajoy fuese nutricionista". Pero me enfadé, me enfadé mucho cuando me di cuenta de la manipulación que la industria alimentaria lleva a cabo con nuestros hijos. 





Señores organizadores, les pido por favor que el año que viene convenzan a la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (ASPROCAN) para que patrocinen el evento y si los niños tienen sed, nada como el agua para rehidratarse.



miércoles, 2 de noviembre de 2016

Patata de Chía

Hace ya cinco años que asistí a la primera Feria de la Patata de Chia, organizada de forma particular por uno de los hosteleros del pueblo. Habían previsto una zona de juegos infantiles, un pequeño mercadillo de productos locales y  una enorme hoguera donde se asaron patatas que pudimos degustar gratuitamente acompañadas con las salsas que participaban en el concurso de salsas que se había convocado para la ocasión. El tiempo acompañaba y fue una jornada divertida, entrañable, a la que asistieron gentes del valle y algunos de los “turistas fijos” de la zona –como nosotros-.



Este fin de semana ha tenido lugar la celebración de la V Edición de la Feria de la Patata de Chía, esta vez organizada por la asociación que nació al calor de la iniciativa particular del año 2011 y ahora ya bajo el paraguas de los organismos oficiales que han apostado por este acontecimiento dinamizador de la economía local. Nada que ver con entonces; en esta ocasión ha sido necesario habilitar varias parcelas a modo de parking para acoger al gran número de visitantes, la animación infantil corría a cargo de los Titiriteros de Binéfar y los medios de comunicación se desplazaron hasta el pueblo de Chía para hacerse eco del evento. El plato estrella ha evolucionado para estar a la altura del crecimiento de la Feria: en lugar de patatas asadas pudimos probar el típico recau (no os cuento qué es, tenéis que venir a probarlo). Los anómalos 23ºC y el sol radiante de este loco fin de octubre contribuyeron también a que la jornada fuera todo un éxito.


La patata de Chía se cultiva de forma tradicional en el Valle de Benasque desde hace siglos. La altitud (1200 m.) y el clima específico de la zona le confieren un sabor y una textura que ha sido muy apreciada durante generaciones. Ahora se dinamiza su cultivo y se recuperan técnicas de producción ancestrales –incluso empleando tracción animal en la mayoría de los procesos- gracias al impuso que aporta la Asociación de Productores de la Patata de Chía.




Es un producto que cuenta con la certificación del Comité Aragonés de Agricultura Ecológica y el sello de producto ecológico de la Unión Europea.



Además, su comercialización está a cargo de los trabajadores del Centro de atención a personas con discapacidad El Remós, que desde 1994 ofrece apoyo y servicios de ayuda e integración para este colectivo. El Remós cuenta con un centro ocupacional, un centro especial de empleo, viviendas tuteladas, residencia, un club deportivo… Todo ello ubicado en una zona rural de alta montaña, lo que posibilita a las familias del valle no tener que cambiar su lugar de residencia para atender las necesidades especiales de estas personas con discapacidad.




Una vez más los beneficios medio-ambientales y la responsabilidad social viajan de la mano. Os invito a buscar este producto en vuestros comercios habituales y desde luego, a anotar el puente del 1º de noviembre de 2017 en vuestras agendas para no perderos la sexta edición. Yo, mientras tanto, hago un hueco a la patata de chía en mi despensa y en la sección Eco-cielo de este blog.




Información de interés:

Asociación de Productores de la Patata de Chía
Valle de Benasque 22467 Huesca

El Remós
C/ Afueras s/n
22467 Sesué, Huesca

Telf. 974 553 855

martes, 18 de octubre de 2016

Misión (casi) imposible: comer espárragos españoles

Soy de esas personas petardas que en los restaurantes piden dos primeros: crema de calabaza y pimientos rellenos, ensalda y lasaña vegetal, escalivada y canelones de espinacas... Mis platos preferidos tienen verduras, hortalizas y frutas. Los espárragos me entusiasman; naturales cuando es temporada y de lata -o de frasco de cristal- el resto del año. Además dan un montón de juego en la cocina, sobre todo si tienes un poco de prisa. Pero ya casi no como espárragos porque cada vez que voy con mi lista de la compra a la tienda (grande o pequeña) y leo la etiqueta de una lata de espárragos me vengo abajo y la vuelvo a dejar en el estante. ¿Ya no hay espárragos españoles?




¿Cómo hemos llegado a esta situación? El espárrago de Navarra es un producto excelente, con una larga tradición de cultivo en Navarra, La Rioja y Aragón, que cuenta con Denominación Específica desde el año 1986... Pero últimamente es misión imposible encontrar una lata de espárragos que no tenga en su etiqueta (muy pequeñito, eso sí, no sea que alguien se entere) "Producto de China" o "Producto de Perú".




Se ha denunciado en ocasiones fraude en el etiquetado, tanto como para que en 2011 la UAGN (Unión de Agricultores y Ganaderos de Navarra) alertara sobre el peligro de la desaparición en pocos años de la Denominación Específica de este producto. Estamos en 2016 y no ha sido así, pero por el camino que vamos desgraciadamente todavía estamos a tiempo. Y no es una profecía vana; hace algún tiempo me puse en contacto con la empresa de envasado Martínez Somalo S.A. para escribir un post sobre sus guisantes (nacionales) y sus pimientos (importados). La reflexión final, que podéis leer en la publicación del blog sobre ellos, es que los productos importados están desplazando a los nacionales hasta el punto de que se están abandonando determinados cultivos. Meses después me enteré por un comentario en el blog de uno de vosotros, que Martínez Somalo S.A. había desaparecido. ¿Acabará sucediendo lo mismo con otras empresas productoras y conserveras que apuesten por el producto nacional?




La verdad es que es frustrante apelar a la conciencia de un consumidor que a veces da la impresión de no tener la menor conciencia. El precio parece ser lo único que importa y nadie mira más allá. Queremos consumir productos con precios de "todo a cien" pero teniendo unos servicios públicos modelo sueco. Me pregunto si alguien se ha parado a pensar de dónde sale el dinero para pagar el "estado del bienestar". Si tomáramos conciencia real sobre ello,  no compraríamos espárragos de China, sino navarros y los fabricantes ofrecerían espárragos navarros a los consumidores, porque los chinos no tendrían salida en el mercado español. Una utopía hermosa ¿verdad?  En fin, que me estoy enfadando yo sola y no he venido a eso.



Por otro lado, creo que las denominaciones de origen, denominaciones específicas, etc tienen un efecto colateral negativo. Me explico. Tenemos un producto tan excelente, tan mimado y de tan alta calidad que a los productores les cubica más exportarlo a un mercado exterior con mayor poder adquisitivo y con unos hábitos de consumo acostumbrados a primar la calidad sobre el precio, que venderlos en el mercado interno castigado por la crisis y obsesionado por comprar barato. Exportamos excelente  y consumimos mediocre. Y esta regla de tres es válida para casi todo lo bueno que sale de nuestra huerta.



Suelo hacer la compra en mi barrio, en pequeños comercios y en alguno de los dos supermercados que tengo cerca (Eroski y Simply). En los primeros no he encontrado ni una sola marca de espárragos españoles; en los segundos, sólo hay latas de "Espárragos blancos extra 6/12 gruesos 250 gr." de Conservas Ferba S.A. (19,96€/Kg). Me gustaba tener en casa puntas de espárrago para ensaladas o tallos para una receta de pastel de espárragos que solía preparar, pero es imposible encontrar estas opciones de origen español, así que he dejado de comprarlas.

Estoy considerando la opción de comprar periódicamente online directamente a los productores que garantizan el origen nacional de sus espárragos, puesto que son conservas de larga duración y puedo almacenar latas con facilidad. Por si os sirve de ayuda, recopilo a continuación algunas de las productoras y conserveras que he localizado son:

* Conservas Aragonillo S.C. Avenida Navarra, 52 - Lodosa (Navarra) - Telf 948 693 249 - info@conservas aragonillo.es - www.conservasaragonillo.es

* Conservas Ferba S.A. Pol. Ind. El Tapiao C/ Machín, s/n. 26559 Aldeanueva de Ebro (La Rioja) Tfno. 941 16 30 21 - info@conservasferba.com www.conservasferba.com 

* Conservas Asensio  en Navarra, Ctra. Estella-Tafalla, KM 19 31251 Larraga, Navarra
Tfno. 948 711 184 – info@conservasasensio.com www.conservasasensio.com

* Bajamar, S.A. Ctra. Sangüesa, s/n 31310 Carcastillo NAVARRA Tfno.948 725 000 bajamar@bajamar.es www.bajamar.es

* Conservas Cambra  Cr. San Adrián, Km. 3 - 31515 Cadreita - Tfno. 948 836 100

* Conservas El escolar S.l. C/ Arenal, 3, 31570 San Adrián (Navarra) www.conservaselescolar.es

* Conservas El Juncal C/ Carretera Tudela, s/n 31593 FITERO(Navarra) Tel. 948 776 130 www.conservaseljuncal.com  cruz.azcona@consebro.com

* José Salcedo Soria S.L. (El navarrico) Polígono Industrial, 46 Parc, 31570 San Adrián Navarra Tfno. 948 67 20 40

* Conservas Gilvemar S.L. Pasada del Prado s/n 31587 MENDAVIA (Navarra) Tel.: 948 695 186 conservas@gilver.es www.gilver.es


* Conservas Vela - Av. de Estella, 17 31587 Mendavia (Navarra) Tfno. 948 685 005 info@conservasjvela.com www.conservasjvela.com

* Lodosa - Cooperativa del Campo de Lodosa - C/ El Ramal, Nº.3 - Aptdo. Nº.3 31580 LODOSA - NAVARRA Tfno. 948-662307 info@conservadelodosa.com www.conservadelodosa.com

* Conservas Lores - Calle Goya, 8, 50547 Bureta, Zaragoza - 976 852 477 www.conservaslores.com

* Conservas OséCtra. Estella, 1, 31293 Sesma, Navarra Tfno. 948 698 492 www.conservasoses.com

* Conservas Palacio Calle Mayor, 24, 31587 Mendavia, Navarra Tfno. 948 695 100 www.conservaspalacio.es

* Conservas Pedro Luis Polígono industrial El Ramal, Calle del ramal, 19, 31580 Lodosa Tfno. 948 693 631 www.conservaspedroluis.com

* Conservas Perón Av. de Navarra, 42, 31580 Lodosa, Navarra Tfno. 948 694 502 www.conservasperon.com

* Conservas Rosara Pol. Ind., 1, 31261 Andosilla, Navarra Tfno. 948 690 430 www.rosara.com

* Conservas Serrano S.L. P.I. Viacampo, Camino de la Ribera, s/n, 26500 Calahorra, La Rioja Tfno. 941 130 386 www.conservasserrano.es

* Conservas Angel Ria S.A. Calle Herrerías, 56, 31515 Cadreita Tfno. 948 836 109 www.conservasria.com

* Viuda de Cayo Sáinz Calle Virgen de Legarda, 66, 31587 Mendavia, Navarra Tfno. 948 685 000 www.viudadecayo.es

* Lino Moreno Soldevilla S.A. Av. de la Rioja, 2, 26570 Quel Tfno. 941 392 036 www.linomoreno.es

Si conocéis algunas más, os animo a compartirlo en vuestros comentarios al pie del blog o en mis redes sociales para hacer llegar a más gente la información que necesitamos para ser consumidores libres, conscientes y responsables.