miércoles, 23 de abril de 2014

La responsabilidad de tener un blog

No, no se me ha subido el blog a la cabeza. El título de esta entrada hace referencia a los grandes blogs, a los que marcan tendencia, los que siguen miles de lectores cada día y que son codiciados por las marcas como alternativa a los canales tradicionales para la publicidad de sus productos.

Por mi trabajo, me he convertido en asidua lectora de blogs de moda y belleza y devoradora de videoblogs de todo tipo. Recientemente muchas ego-bloggers (aquellas cuya línea editorial se basa en compartir fotografías de sus looks cotidianos) han publicado libros sobre moda, bien en formato de consejos y tips para vestir bien o bien compartiendo su experiencia personal dentro de este ciber mundillo.


La viguesa Alexandra Pereira, es una de estas jóvenes que han triunfado en la blogsfera  con Lovely Pepa. ¡¡Y cómo!! Tiene casi 120.000 seguidores en Facebook y más de 300.000 en Instagram. Ella también ha publicado un libro sobre experiencia bloggera y cómo ha pasado de ser una joven aficionada a la moda que se lanzó a compartir sus outfits diarios, a una auténtica trendsetter que pasa más tiempo subida en un avión que en su casa.





Una frase de su libro en relación con las colaboraciones que desarrolla con las diferentes marcas de ropa, se me quedó dando vueltas en la cabeza: "...la enorme promoción que se llevaba a cabo en un blog que visitaban al día más de 80.000 personas y que generaba unas ventas capaces de agotar la prenda en cuestión en el mismo día".




Como os digo, también sigo videoblogs, algunos de belleza con mucho tirón como son el de Isabel Llano -Isasaweis-, el de Garazi Bidaurrazaga -Antes muerta que sin rimel-, Rebeca (no sé el apellido) -Entre esmaltes y potingues-...

¿Qué pasaría si estas bloggers apostaran por productos y marcas de fabricación nacional en sus blogs? ¿Qué pasaría si decidieran probar la hidratante de Armonía Bio y dar su opinión sobre ella, vestir ropa del El Ganso o calzarse unas bailarinas de Úrsula Mascaró.





Si ellas son capaces de marcar tendencia ¿porqué no utilizar ese potencial para una causa altruista como es el consumo de productos locales y de proximidad? 

No es mi intención dejar este post en una simple reflexión al aire, sino que lo compartiré con tantas bloggers y youtubers como conozca para animarlas por la causa apelando a su conciencia más comprometida. ¿Lo conseguiré?

*Nota: Por tres veces he escrito este blog y por tres veces Blogger ha conjurado para borrarlo, de ahí el retraso en la publicación. Si estáis leyendo esto, es que por fin lo he logrado. ¡Hurra!