miércoles, 9 de abril de 2014

Armonía, cosmética natural -Parte II-

Como os contaba la semana pasada, a raíz del pedido que realicé a Armonía, me puse en contacto con ellos para hacerles algunas consultas sobre sus productos y su filosofía. Muy amablemente me invitaron a conocerles personalmente, ya que sus oficinas se encuentran en La Cartuja (muy cerca de Zaragoza).
Me recibieron María Gómez y Paula Gonzalvo. Yo llevaba una libreta con un montón de preguntas a las que encontré respuesta después de más de una hora de charla con ellas -gracias de nuevo por vuestro tiempo-.
Me contaron el origen de Armonía como empresa y su crecimiento en base al interés creciente que tenemos los consumidores por conjugar la cosmética con el respeto al medio ambiente. También me enteré allí de que, como ya os conté en el post anterior, la empresa tiene sede en Zaragoza y aquí se encuentran sus oficinas, pero el laboratorio está ubicado en Barcelona.


Estoy de acuerdo con el equipo de Armonía en que la cosmética no sólo es un medio para cuidar nuestro aspecto físico y vernos mejor; el consumidor busca en los productos de belleza una serie de propiedades "sensoriales". Buscamos un aroma, una textura, un ritual de belleza y bienestar. Hay que buscar el equilibrio entre lo respetuoso con el medio ambiente, lo eficaz, lo sensorial y lo seguro, siempre sin traicionar la filosofía "bio" de la marca. No parece fácil, pero en mi opinión Armonía lo consigue.


De ahí las respuestas, en mi opinión equilibradas, que Armonía expone sobre temas sobre la ausencia de parabenes en sus productos: no hay estudios determinantes en contra de los parabenes, como tampoco los hay a favor con una fiabilidad del 100%; el consumidor demanda productos libres de estos conservantes -que por otro lado son súper eficaces-, así que se pueden sustituir por alternativas libres de sospecha. Por otro lado, Armonía fue el primer laboratorio español en conseguir el exigente certificado Ecocert que avala al utilización del 99% de productos de origen natural en sus formulaciones.



También tenía mis dudas sobre la baba de caracol, presente en una de las líneas de producto de más éxito de la marca. Al parecer la baba de caracol es rica en alantoína, una sustancia con capacidad para regenerar la piel, ayudar en la cicatrización y la epitelización. Mi interés era más bien acerca de si realmente podía ser comercial un cosmético que provenía de un origen tan poco... agradable y sensorial. Un caracol y su baba, no me parecía demasiado atractivo para un cosmético, cuando lo que buscamos en él entre otras cosas es un placer sensorial. Reconozco que después de probar las muestras de productos de esta línea que enviaron con mi pedido, no hay nada desagradable en las cremas, todo lo contrario. El aroma es agradable y la textura como la de cualquier otra crema. ¡Uffff!! De hecho, creo que en próximas compras, me animaré a probar algo más de ésta línea, porque uno de sus beneficios parece ser el de mejorar los problemas de hiperpigmentación de la piel (uno de mis puntos débiles).


Aproveché la reunión con el equipo de Armonía para lamentar que su repertorio no incluya una gama de cosméticos de color (maquillaje, lápices de ojos, máscara de pestañas....) un sector en el que encontrar fabricantes españoles es -casi- misión imposible. De momento, me quedo con la crema iluminadora con extracto de regaliz, que me encanta. La petición queda hecha.

Una hora de conversación da para mucho, más allá de la cosmética, la ecología y el consumo local. Tuvimos tiempo de descubrir que tenemos amigos comunes -¡qué pequeña es Zaragoza!-, de redes sociales y su poder de comunicación, de la filosofía de empresa de Armonía, de próximos lanzamientos de productos... (y hasta ahí puedo leer).

Información de interés

LABORATORIO DE COSMÉTICA ARMONÍA S.A.Ctra. de Castellón, km 6,3 - Pol. Ind. Tecnum, nave 550720 - La Cartuja Baja Zaragozawww.armoniabio.comTelf de atención gratuito al cliente 900 900 513Telf. 976 501 005info@armoniabio.com