miércoles, 30 de abril de 2014

¡A la lavadora y punto!

¡Quién no se acuerda de ese anuncio de los años 90! (para quien no se acuerde, aquí tenéis un enlace para refrescar la memoria). 

Buscando detergente made in Spain localicé un paquete de cápsulas Puntomatic y descubrí con agrado que no aparecía el nombre de ninguna de las grandes multinacionales omnipresentes en la estanterías de la limpieza de los supermercados. De hecho, el fabricante es Persán S.A., una empresa de origen familiar ubicada en Sevilla con una larga trayectoria y que por estas fechas apuesta por la ampliación y mejora de sus instalaciones. 




Persán S.A. se fundó en 1941 y hoy es el primer fabricante de detergentes y suavizantes de España, hasta el punto de fabricar no sólo para sus propias marcas (Puntomatic, Flota, San) sino que también provee a multinacionales del sector. 



Tengo un familiar trabaja en una empesa relacionada con la fabricación de electrodomésticos y en una ocasión me aconsejó utilizar detergente líquido en la colada: se disuelve mejor a baja temperatura, deterge bien y no deja residuos en las prendas. Sin embargo, es la primera vez que utilizo el formato de "detergente líquido monodosis concentrado". Me ha gustado mucho por varias razones:

1.-  La primera, obviamente, es que la ropa queda muy limpia (y yo nunca lavo a temperatura superior a 40º). 

2.- La segunda, es que la dosificación es precisa, no pones detergente de más ni de menos; mi lavadora, que es muy lista, a veces encendía el piloto avisador de que había puesto demasiado detergente en la colada y necesitaba un segundo aclarado -gasto energético extra, contaminación extra, tiempo perdido-.

3.- El envase, es una bolsa pequeña de plástico con un cierre tipo zip. Frente a la botella, mi opinión (no cualificada, es cierto) es que la cantidad de plástico utilizado en su fabricación es menor y también su peso (lo que deduzco que abarata el transporte y también lo hace menos contaminante). Sospecho que el proceso de reciclaje de este envase es más económico y sencillo que el de una botella. 

4.- El precio está en la media entre los del mismo formato. Cada lavado con Puntomatic ronda los 0,24 euros, con Ariel cuesta 0,32 y con Bosque Verde, no llega a 0,20 céntimos el lavado (nota mental: tengo que averiguar quién lo fabrica). Creo que la botella de detergente líquido tradicional sale más económica en cuanto a euros/lavado, sin embargo, creo que las ventajas de los puntos 2 y 3, hacen interesantes las cápsulas monodosis.



El producto que yo compré promete "explosión de pefume". La verdad es que la ropa huele bien, pero yo no he notado explosiones. De todos modos, lo del aroma, es algo muy personal: lo que a unos enamora a otros les desagrada. Yo no uso suavizante ni pretendo que el perfume del detergente dure mucho en la ropa. En los armarios suelo poner ambientadores naturales (de cáscara de naranja, lavanda o tiras de Papel de Armenia), así que ya tengo el aroma que quiero en mi ropa.



Desventajas, también he encontrado:

1.- El envase contiene 12 cápsulas, así que lo he terminado en un vuelo. La próxima vez compararé dos paquetes.

2.- Al ser monodosis, cuando tengo que lavar pocas prendas (porque pienso que van a desteñir y las lavo separadamente, por ejemplo), no me sirven las cápsulas.



¿Habéis probado Puntomatic o cualquiera de las otras marcas de Persán? 

Información de interés:

PERSÁN S.A.
C/ Pino Albar, 2
41016 Sevilla 
Telf. 954 998 350
info@persan.es


miércoles, 23 de abril de 2014

La responsabilidad de tener un blog

No, no se me ha subido el blog a la cabeza. El título de esta entrada hace referencia a los grandes blogs, a los que marcan tendencia, los que siguen miles de lectores cada día y que son codiciados por las marcas como alternativa a los canales tradicionales para la publicidad de sus productos.

Por mi trabajo, me he convertido en asidua lectora de blogs de moda y belleza y devoradora de videoblogs de todo tipo. Recientemente muchas ego-bloggers (aquellas cuya línea editorial se basa en compartir fotografías de sus looks cotidianos) han publicado libros sobre moda, bien en formato de consejos y tips para vestir bien o bien compartiendo su experiencia personal dentro de este ciber mundillo.


La viguesa Alexandra Pereira, es una de estas jóvenes que han triunfado en la blogsfera  con Lovely Pepa. ¡¡Y cómo!! Tiene casi 120.000 seguidores en Facebook y más de 300.000 en Instagram. Ella también ha publicado un libro sobre experiencia bloggera y cómo ha pasado de ser una joven aficionada a la moda que se lanzó a compartir sus outfits diarios, a una auténtica trendsetter que pasa más tiempo subida en un avión que en su casa.





Una frase de su libro en relación con las colaboraciones que desarrolla con las diferentes marcas de ropa, se me quedó dando vueltas en la cabeza: "...la enorme promoción que se llevaba a cabo en un blog que visitaban al día más de 80.000 personas y que generaba unas ventas capaces de agotar la prenda en cuestión en el mismo día".




Como os digo, también sigo videoblogs, algunos de belleza con mucho tirón como son el de Isabel Llano -Isasaweis-, el de Garazi Bidaurrazaga -Antes muerta que sin rimel-, Rebeca (no sé el apellido) -Entre esmaltes y potingues-...

¿Qué pasaría si estas bloggers apostaran por productos y marcas de fabricación nacional en sus blogs? ¿Qué pasaría si decidieran probar la hidratante de Armonía Bio y dar su opinión sobre ella, vestir ropa del El Ganso o calzarse unas bailarinas de Úrsula Mascaró.





Si ellas son capaces de marcar tendencia ¿porqué no utilizar ese potencial para una causa altruista como es el consumo de productos locales y de proximidad? 

No es mi intención dejar este post en una simple reflexión al aire, sino que lo compartiré con tantas bloggers y youtubers como conozca para animarlas por la causa apelando a su conciencia más comprometida. ¿Lo conseguiré?

*Nota: Por tres veces he escrito este blog y por tres veces Blogger ha conjurado para borrarlo, de ahí el retraso en la publicación. Si estáis leyendo esto, es que por fin lo he logrado. ¡Hurra!

miércoles, 9 de abril de 2014

Armonía, cosmética natural -Parte II-

Como os contaba la semana pasada, a raíz del pedido que realicé a Armonía, me puse en contacto con ellos para hacerles algunas consultas sobre sus productos y su filosofía. Muy amablemente me invitaron a conocerles personalmente, ya que sus oficinas se encuentran en La Cartuja (muy cerca de Zaragoza).
Me recibieron María Gómez y Paula Gonzalvo. Yo llevaba una libreta con un montón de preguntas a las que encontré respuesta después de más de una hora de charla con ellas -gracias de nuevo por vuestro tiempo-.
Me contaron el origen de Armonía como empresa y su crecimiento en base al interés creciente que tenemos los consumidores por conjugar la cosmética con el respeto al medio ambiente. También me enteré allí de que, como ya os conté en el post anterior, la empresa tiene sede en Zaragoza y aquí se encuentran sus oficinas, pero el laboratorio está ubicado en Barcelona.


Estoy de acuerdo con el equipo de Armonía en que la cosmética no sólo es un medio para cuidar nuestro aspecto físico y vernos mejor; el consumidor busca en los productos de belleza una serie de propiedades "sensoriales". Buscamos un aroma, una textura, un ritual de belleza y bienestar. Hay que buscar el equilibrio entre lo respetuoso con el medio ambiente, lo eficaz, lo sensorial y lo seguro, siempre sin traicionar la filosofía "bio" de la marca. No parece fácil, pero en mi opinión Armonía lo consigue.


De ahí las respuestas, en mi opinión equilibradas, que Armonía expone sobre temas sobre la ausencia de parabenes en sus productos: no hay estudios determinantes en contra de los parabenes, como tampoco los hay a favor con una fiabilidad del 100%; el consumidor demanda productos libres de estos conservantes -que por otro lado son súper eficaces-, así que se pueden sustituir por alternativas libres de sospecha. Por otro lado, Armonía fue el primer laboratorio español en conseguir el exigente certificado Ecocert que avala al utilización del 99% de productos de origen natural en sus formulaciones.



También tenía mis dudas sobre la baba de caracol, presente en una de las líneas de producto de más éxito de la marca. Al parecer la baba de caracol es rica en alantoína, una sustancia con capacidad para regenerar la piel, ayudar en la cicatrización y la epitelización. Mi interés era más bien acerca de si realmente podía ser comercial un cosmético que provenía de un origen tan poco... agradable y sensorial. Un caracol y su baba, no me parecía demasiado atractivo para un cosmético, cuando lo que buscamos en él entre otras cosas es un placer sensorial. Reconozco que después de probar las muestras de productos de esta línea que enviaron con mi pedido, no hay nada desagradable en las cremas, todo lo contrario. El aroma es agradable y la textura como la de cualquier otra crema. ¡Uffff!! De hecho, creo que en próximas compras, me animaré a probar algo más de ésta línea, porque uno de sus beneficios parece ser el de mejorar los problemas de hiperpigmentación de la piel (uno de mis puntos débiles).


Aproveché la reunión con el equipo de Armonía para lamentar que su repertorio no incluya una gama de cosméticos de color (maquillaje, lápices de ojos, máscara de pestañas....) un sector en el que encontrar fabricantes españoles es -casi- misión imposible. De momento, me quedo con la crema iluminadora con extracto de regaliz, que me encanta. La petición queda hecha.

Una hora de conversación da para mucho, más allá de la cosmética, la ecología y el consumo local. Tuvimos tiempo de descubrir que tenemos amigos comunes -¡qué pequeña es Zaragoza!-, de redes sociales y su poder de comunicación, de la filosofía de empresa de Armonía, de próximos lanzamientos de productos... (y hasta ahí puedo leer).

Información de interés

LABORATORIO DE COSMÉTICA ARMONÍA S.A.Ctra. de Castellón, km 6,3 - Pol. Ind. Tecnum, nave 550720 - La Cartuja Baja Zaragozawww.armoniabio.comTelf de atención gratuito al cliente 900 900 513Telf. 976 501 005info@armoniabio.com